Las personas son el eje de nuestra atención
Modelo ACP
El modelo «Atención centrada en la Persona»
Es un nuevo paradigma que rechaza centrarse en las limitaciones de las personas y propone centrarse en sus capacidades y en la persona desde su globalidad.
Es el centro que debe adaptarse a la persona que viene a vivir y no al revés
Conocer la historia de vida para proporcionar una mejor atención y satisfacer al máximo las necesidades de cada una de las personas
El empoderamiento del personal y de la persona. El profesional debe entender la importancia de trabajar centrándose en las personas y no en las tareas
Perspectiva ética a la hora de atender a la gente mayor desde el fomento y el respeto de los derechos humanos, para respetar la dignidad de la persona
¿Cómo lo aplicamos?
El modelo LiberaCare nos guía hacia un entorno libre de contenciones físicas y químicas, poniendo la seguridad y bienestar emocional en el centro. Trabajamos desde la prevención, confianza y comprensión de las causas que generan inquietud o malestar.
Formación profesional
Para alcanzar el Modelo, realizamos diversas nuevas formaciones cada año adaptadas a cada perfil y área de trabajo, así como un recorrido formativo individualizado para cada nueva incorporación para la asimilación del modelo.
Puede leer más sobre el tema en la página Personal y ver el detalle completo del Plan de formación en el área de transparencia .
Programa individual de Atención Integral
Cada persona cuenta con un plan personalizado que integra su salud física, emocional y social. Este programa se revisa periódicamente con el equipo profesional y la familia para asegurar una atención coherente y viva, capaz de evolucionar según sus necesidades.
2 profesionales referentes para cada persona
Cada persona tiene dos profesionales de referencia que conocen su historia, preferencias y formas de ser. Esta figura garantiza la continuidad del cuidado y crea un vínculo estable y de confianza, tanto con la persona como con su familia.
Asamblea con las personas
Las asambleas son espacios de participación activa donde las personas y el equipo comparten decisiones del día a día: actividades, menús, fiestas o cambios en el entorno. Creemos que dar voz es dar dignidad y que la convivencia se construye con la implicación de todos.
Actividades significativas para las personas
Cada actividad tiene un sentido para quien la vive. En La Ginesta no hacemos actividades para llenar el tiempo, sino para darle valor: actividades que conectan con recuerdos, aficiones y emociones. Son momentos de bienestar, expresión e identidad.
Menús adaptados
La alimentación forma parte del placer y del bienestar. Nuestros menús se adaptan a las necesidades nutricionales y preferencias personales, manteniendo el sabor, textura y tradición culinaria que forman parte de la historia de cada uno.
Ayudas técnicas adaptadas
Cada ayuda técnica es una herramienta para mejorar la autonomía y la seguridad, no para sustituir a la persona. En La Ginesta estudiamos cada caso para adaptar el equipamiento al confort y las capacidades individuales, respetando la libertad de movimiento y la intimidad.
Reuniones periódicas con equipo multidisciplinar
Nuestro equipo -formado por profesionales de diferentes áreas- se reúne periódicamente para valorar, escuchar y reajustar los planes de atención. El trabajo compartido nos permite ofrecer una mirada integral y coherente, en la que cada decisión tiene sentido para la persona atendida.
Horarios personalizados
Los horarios se adaptan a las rutinas y preferencias individuales. En La Ginesta, no son las personas las que se adaptan al centro, sino el centro que se adapta a las personas. Cada día puede empezar y acabar respetando el ritmo natural de cada uno.
¿Quieres saber más?
Te invitamos a leer este PDF
"Guía atención gerontológica centrada en la persona"
Compartimos con vosotros una guía imprescindible para transformar la atención a las personas mayores en situación de dependencia. Este modelo pone en valor la dignidad, la autonomía y los derechos de las personas, y defiende una atención individualizada que parte de sus preferencias, deseos e historia de vida.
La obra ofrece herramientas prácticas y estrategias metodológicas para aplicar este enfoque tanto en centros residenciales como en servicios de atención domiciliaria. Además propone reflexionar sobre aspectos clave como la autonomía, la intimidad, la cotidianidad significativa, el papel de las familias y la transformación del rol de los profesionales.
Es una lectura recomendada para equipos técnicos, gestores y profesionales del sector, comprometidos con una atención de calidad y sentido. Un paso más hacia espacios de vida más humanos, cercanos y respetuosos. Sin embargo, puede ser de mucha utilidad a cualquier persona para entender, ver la profundidad y potencia del modelo.
